Tras dos años de litigios entre el Alinghi, sindicato ganador de la 32 Copa América celebrada en Valencia, y el estadounidense BMW Oracle, el embrollo judicial ha llegado a su fin y la competición volverá a disputarse en aguas de Valencia.
Así lo confirmaron ayer la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, quienes aseguraron que las tres Administraciones (local, autonómica y central) «están preparadas» para comenzar a trabajar en la organización de la 33 edición de la Copa América, que se disputará en Valencia en apenas dos meses y medio.
Será una edición atípica, ya que se celebrará al mejor de tres regatas, con catamaranes y únicamente entre el equipo suizo y el americano.
Pese a ello, la alcaldesa destacó que será una competición «breve pero intensa» debido sobre todo a las características de las embarcaciones, multicascos de 27 metros de eslora por 27 de manga, con un palo mayor de 50 metros y capaces de alcanzar velocidades de hasta 45 nudos. Barberá, quien dijo que espera reunirse en los próximos días con Ernesto Bertarelli, patrón del Alinghi, para cerrar los detalles de la competición, explicó que no hay motor capaz de alcanzar esa velocidad en el agua, por lo que la única forma de seguir a los catamaranes es en helicóptero.
La alcaldesa explicó que la organización de la 33 edición no implica el pago de canon por parte de la ciudad, que únicamente tendrá que ocuparse de la promoción, la producción televisiva y los acontecimiento paralelos a la competición deportiva.
fuente/abc.es
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